A tan solo un mes exacto de San Valentín o el Día de los Enamorados (14 de febrero), muchas parejas ya están pensando cómo sorprender a su media naranja. En el corazón de La Mancha se esconde un complejo turístico rural conformado por cabañas de madera que se erige como una escapada romántica diferente.
Se trata de ‘El Mirador de la Mancha’, un alojamiento rodeado de naturaleza y con vistas al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel situado en la Sierra Calderina, dentro del término municipal de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real).
A tan solo un mes exacto de San Valentín o el Día de los Enamorados (14 de febrero), muchas parejas ya están pensando cómo sorprender a su media naranja. En el corazón de La Mancha se esconde un complejo turístico rural conformado por cabañas de madera que se erige como una escapada romántica diferente.
Se trata de ‘El Mirador de la Mancha’, un alojamiento rodeado de naturaleza y con vistas al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel situado en la Sierra Calderina, dentro del término municipal de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real).
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En esta finca de 70.000 metros cuadrados el olivo toma protagonismo gracias a los ejemplares de más de 250 años que rodean las cabañas. El nombre no es casualidad, ya que desde prácticamente cualquier punto del recinto se disfruta de una impresionante panorámica de la llanura manchega.
Las cabañas de madera son la apuesta de este complejo calificado como Alojamiento Rural Singular. Algunas de estas chozas están elevadas sobre esos olivos centenarios a modo de «cabañas nido».
Disponen de varios tipos: Familiares, juveniles y tipo suite, estas últimas especialmente demandadas por parejas, ya que ofrecen cama doble y bañera de hidromasaje.
En portales de reserva como Booking, una habitación doble para dos adultos en ‘El Mirador de la Mancha’ puede encontrarse en torno a los 100 euros la noche, dependiendo de la fecha y la disponibilidad.
El toque romántico por excelencia es su spa con vistas al bonito paisaje que lo rodea. Un espacio privado donde relajarse en pareja entre duchas de hidroterapia, sauna, tumbonas calientes, piscina con jacuzzi y cascadas de agua.
El acceso al spa se puede reservar en exclusiva con tarifas que parten de 75 euros para dos personas hasta 162 euros, en caso de seis usuarios.
Los amantes del vino podrán degustar referencias manchegas, riojanas y ribereñas en el ‘Rincón del tío Bodego’, una pequeña bodega que funciona también a modo de despensa.
La experiencia se completa con espacios muy ligados a la cultura de Castilla-La Mancha como el Muro de Don Quijote que está decorado con ilustraciones y texto de la famosa obra de Cervantes o la figura en madera del caballero hidalgo más alta del mundo.
También destacan la ‘Terraza Mirador‘ desde la que se contemplan los campos de las órdenes de Calatrava y San Juan y las Tablas de Daimiel, así como el patio tradicional manchego con pozo, soportales, escenario y palcos.
Por si fuera poco, el espacio cuenta con un pequeño lago con barca y patos y una granja con animales (burros, cerdos, gallinas, conejos y pavos) y una zona de juegos infantiles con forma de plaza de toros.
Sin duda, ‘El Mirador de la Mancha’ es un destino único para quienes buscan una experiencia romántica este 14 de febrero, pero también un lugar muy atractivo para familias y grupos que también quieran pasar la noche en una cabaña de madera contemplando La Mancha.
Fuente: elespanol

